Identidad

Identidad

21/09/2016
Siempre me he identificado con la vulgaridad
Prefiero la comida muy condimentada y en grandes cantidades
El alcohol siempre mezclado, los colores contrastados y nunca combinados
Los olores fuertes e impertinentes, las voces roncas y dolorosas
Prefiero el tabaco mentolado al puro y me siento más cómodo en conversaciones filosóficas cotidianas que en discusiones de política.
Disfruto más dormir hasta tarde y no quitarme la pijama en todo el día que cualquier otra cosa,
Mis pensamientos son poco sofisticados y mis palabras nunca refinadas, siempre sustanciosas.
Me jacto de ser simple y en la vulgaridad encuentro la calma
Me contradigo constantemente.
Prefiero usar sombrero pues las boinas son para mí un disfraz.
Me disfrazo poco y cada día menos.
No sé de economía y jamás he leído un contrato
Me gusta el sexo sin frenos y el amor con problemas.
Devuelvo las sonrisas obsequiadas en la calle y prefiero hablar de artesanías que de arte.
No entiendo usualmente el arte pero valoro la simplicidad de la observación expectante.
No espero mucho de la gente y no espero mucho de mí.
Peleo contra lo autorretratos y me formo imágenes nuevas cada día.
Trabajo poco pero normalmente en mí.
Soy poco de lo que quiero ser pero raras veces me quita el sueño.
Nunca se me ha ido el sueño.
Cuando sueño es con ser feliz.
La felicidad es imposible al preferir la vulgaridad.
La vulgaridad casi siempre es obscura y en lo obscuro rara vez hay tranquilidad.
Nunca he conocido la tranquilidad pues creo que la tranquilidad es demasiado etérea y yo soy más bien terrenal.
Prefiero el dolor a la felicidad y me pierdo continuamente en ambas.
Cuando me pierdo me encuentro y cuando me encuentro nunca sé qué hacer conmigo. 
square-error.jpg Campos requeridos El formulario no ha sido enviado, favor de verificar los siguientes campos:
← completar formulario